Free HTML5 Bootstrap

Museo

El miércoles 23 de abril los alumnos de 1º y 2º de ESO hicimos una visita al Museo de la Naturaleza y la Arqueología, situado en Santa Cruz de Tenerife. Este edificio antes de ser museo fue Hospital y hasta hace poco se llamaba de manera diferente, Museo de la Naturaleza y el Hombre, sin embargo, su nombre ha cambiado porque no representa a todas las personas, hombres y mujeres. Al llegar nos dividieron en grupos, los alumnos de 1º vieron diferentes salas del museo y los alumnos de 2º hicimos un taller de arqueología en el que primero, recibimos una charla sobre qué es la arqueología y cuál es el trabajo de los arqueólogos, y tras una ronda de preguntas pasamos a la parte práctica en la que nuevamente, nos volvimos a dividir en dos grupos para emular el trabajo de los arqueólogos, desenterrando piezas de imitación: cerámica, huesos, lapas, herramientas…, esto lo hicimos utilizando palas, cepillos, brochas y unas grandes cubetas donde había arena que quitábamos para desenterrar los diferentes objetos. Aprendimos que a través de una excavación arqueológico podemos conocer un poco mejor el tipo de vida de nuestros antiguos aborígenes: alimentación, herramientas utilizadas, vestimenta, creencias funerarias… ¡Aquí nos sentimos unos verdaderos arqueólogos! Después de esta actividad todos los alumnos de 1º y 2º nos dirigimos al patio principal donde desayunamos y comentamos la actividad ya realizada. A continuación fuimos a ver las diferentes salas del museo, en el caso de 2º dándole más importancia a aquellas exposiciones que tuvieran relación con la historia de Canarias. Nos explicaron la cultura material que allí se encontraban, desde ídolos, tejidos, molinos, grabados rupestres, tablas funerarias (llamadas chajascos)… y a partir de esos restos nos enseñaron cómo era su alimentación, vestimenta, sus casas, su lengua y escritura, creencias religiosas y funerarias… Y por último, pero no menos importantes, pudimos ver la parte de las momias, que a través de sus restos podemos saber la causa de su fallecimiento, si es una mujer cuántos hijos tuvo, las enfermedades que sufrió en vida… Las momias aborígenes, al igual que los restos humanos como cráneo, pelvis o cualquier tipo de hueso, se encuentran en vitrinas con determinada temperatura para su conservación. Allí nos explicaron el proceso de momificación, que en el caso de Canarias no se le extraía al cuerpo los órganos, sino se iniciaba una práctica llamada el mirlado, que se trata de desecar el cuerpo y untarlo con diferentes hierbas como polvos de brezo o cáscara de pino y manteca. Un dato curioso, es que cuanto más pieles tuviera la persona momificada tenía mayor rango en aquella sociedad guanche. Nos llamó la atención una de las momias, un bebé, que seguramente fallecería a los pocos días de nacer. Sin duda, ver las momias ha sido ¡una experiencia increíble! .

SECUNDARIA.